Entrevista a Louann Brizendine publicada en El Periódico de Cataluña el 31 de mayo de 2010
Louann Brizendine (Kentucky, EEUU, 1952) escucha miles de historias de hombres y mujeres. Madres, padres, solteros, casados, divorciados, enamorados¿ Todo eso, combinado con investigaciones científicas, le permite trazar el mapa del cerebro. Primero, le tocó el turno al femenino. Ahora, al masculino. Casada y madre de un varón, la neuropsiquiatra describe el comportamiento de los hombres desde el nacimiento. Que no se desanimen las madres de niños.
¿Si su libro cae en manos de una mujer embarazada, le entrarán unas ganas terribles de que su bebé sea una niña. Los niños se pelean por los juguetes seis veces más que ellas.
¿Para las madres, los niños son más difíciles de educar. Las niñas comparten sus cosas 20 veces más que los niños, que están compitiendo el 65% de su tiempo.
¿Desesperante, pero afirma usted que los niños inquietos aprenden mejor que los tranquilos.
¿Sí, la palabra correr les estimula las células cerebrales y los músculos. Los niños aprenden las matemáticas moviendo los músculos, al contrario que las niñas. Los profesores deberían entenderlo.
¿De todas maneras, por más tranquilo que sea un niño, cuando llega la pubertad se satura de testosterona y se convierten en un monstruo.
¿A los 5 años, un niño adora a su madre, se quiere casar con ella. Y luego, gradualmente, entre los 9 y los 15 años los niveles de testosterona suben un 250%. Esto pasa por sus circuitos cerebrales y la consecuencia es que se aleja de su madre. Necesita poder hacer lo que los psicólogos llaman separación-individualismo. Necesita ser su propio hombre. Necesita dejar a la madre y buscar a la novia. Es muy triste, sí.
¿No soporta a su madre. Dice usted que le repele, incluso, su olor.
¿La madre le intenta acariciar y él no quiere ni que ella esté cerca. No sabemos por qué ocurre. La hipótesis es que los chavales se apartan así del incesto.
¿¿Y qué puede hacer una madre?
¿Un día, cuando mi hijo tenía 14 años, le dije: «Cariño, dime lo que no te guste de mí y yo trataré de evitarlo». Él me miró y me dijo: «Tu mera existencia me molesta».
¿Si usted lo ha superado¿ La testosterona hace que a los chavales se les altere la percepción de la realidad. Ven a alguien aburrido, pero ellos interpretan que esa persona está enfadada.
¿Sucede, no sabemos por qué. Es un misterio científico. La hipótesis es que se trata de un momento de la vida en que los niños empiezan a defenderse y también a ayudar a defender el grupo. La consecuencia es que se convierten en personas muy sensibles a los signos de rabia o de potencial agresión en la cara de otro hombre.
¿«El cerebro masculino solo necesita 12 centésimas de segundo para clasificar a una mujer como sexualmente interesante o no». ¿No es necesario hablar para conquistar a alguien?
¿Eso es un primer impulso inconsciente. Luego, claro, todo se refina. Todo depende de cómo hable ella, cómo sea¿
¿En el libro relata usted el caso de una pareja en la que él le pide matrimonio a ella solo cuando otro chico la ronda. Una teoría un poco machista, ¿no?
¿El cerebro masculino es muy territorial, también para guardar a la mujer. La quiere conservar para él solo. Si piensa que otra persona se la va a quitar, hará todo lo que tenga en su mano para retenerla.
¿¿De verdad son los hombres los que sugieren ampliar el repertorio sexual con sus parejas?
¿Sí, son ellos los quieren distintas posturas y lugares. Y también sexo oral. Los hombres tienen de 10 a 15 veces más testosterona que las mujeres, así que tienen tres veces más interés en el sexo, como promedio, que la mujer.
¿Usted defiende que la narcolepsia sexual en los hombres existe realmente.
¿Sí, el hombre necesita dormir después de practicar el sexo. No le quepa ninguna duda. La mujer piensa que no la quiere, que si la quisiera él estaría hablando. Pero no, tiene que dejarle por lo menos 20 minutos de siesta.
¿El cerebro masculino y el femenino son muy diferentes respecto de las emociones.
¿Son unos cerebros más parecidos de lo que la gente cree, pero, efectivamente, hay algo en lo que no tienen nada que ver: en cómo experimentan las emociones. A los hombres les falta empatía emocional. Si la mujer se siente mal y llora, ellos nunca dicen: «Cariño, sé cómo te sientes».
¿Y ellas ¿qué hacen?
¿Las mujeres sí lo hacen, para ellas es más fácil. Hay una serie de diferencias bastante claras. A los hombres les gusta ir rápido a la solución de los problemas. Si ven a su novia o su mujer llorando, les comentarán cosas útiles para que ellas puedan solucionar el conflicto que tienen en ese momento, pero no les dirán que entienden por lo que están pasando.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario